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Sebastián Castiñeira le dijo adiós al básquet

A los 41 año siente que «se apagó la luz». Tras una larga carrera, quien vistiera las camisetas de Pico Football, Boca, QUIMSA, 2PM, entre otras, se retiró del deporte que tanto lo apasionaba. Una decisión difícil que contó con el apoyo de Belén, Morena y Felipe.

Muy pocos seguramente imaginaron que este domingo que pasó, en la victoria de Ferro ante GEPU por 86 a 79, iba a ser la última vez que lo verían jugando al básquet de manera oficial. Lo cierto es que el «Gallego» ya lo había comunicado a sus compañeros y también a los dirigentes del club, Pero sobre todo, a su familia. La misma que entendió que su cabeza no quería seguir respirando básquet.

«La decisión la había tomado hace una semana o diez días atrás , antes del último partido, ya se lo había comunicado al plantel, dirigentes y técnico», expresó .

«Mas que nada es porque se me hacía muy pesada la semana, pensé que podía cumplir con todas las obligaciones igual que lo había hecho la temporada pasada y este año quizás con mas trabajo, o mas edad, o mas horas de entrenamiento, no se cual será el motivo pero me di cuenta que no, que no llego, que llego a la noche muerto, que estoy toda la semana cansado y que no rindo como quiero entonces me di cuenta que lo único que estaba sobrando era el básquetbol»

Foto Pampadeportiva

«Lo entendieron perfecto, que era necesario, lo necesitaba para mi felicidad porque no estaba bien, llegaba muy cansado y le estaba quitando mucho tiempo a mi familia y también al trabajo. Se me hacía cuesta arriba», reflexionó con seriedad ante la noticia que generó que muchos de los que recién se enteraban lo tomen con algo de tristeza deportiva.

«Me han dicho algún día no vengas a entrenar, y eso para mi no existe, en mi cabeza eso no va, lo viví así y es mi forma de ser».

«Cando era mas joven uno reglaba y ponía todo en el momento que quería, yo acá no podía regular. Lo que la gente veía era todo el tiempo mas del 100, ponía mas de lo que podía. Y así y todo yo sentía que me quedaba corto, que no podía emparejarme por edad y por estado físico. Hoy el básquet se juega de otra manera», expresó. «En la pretemporada lo había podido hacer y estaba contento, me había ilusionado pero después ya cuando empezaron los partidos, la realidad y los compromisos que uno toma me di cuenta que no podía», agregó en la nota que también se emitió a través del programa 5 Por Semana.

«Yo, como soy, no puedo jugar y sentir que me sacan ventaja».

En la nota, Sebastián contó que en su vida tiene todo completo. Familia, amigos, asados, padel, «agenda completa», según él. No sabe si se alejará del todo del mundo básquet, aunque sabe que eso solamente será alentar a sus compañeros. «El partido con GEPU fue el último», remarcó.

«Se apaga la luz, ya está. No veo nada mas allá en el horizonte con respecto al jugador de básquet profesional», indicó.

«No me quejo de nada», dirá cuando se le pregunta por su linda carrera en este deporte. Su paso por diferentes equipos de Liga Nacional y también su paso por la Liga de España fueron parte del recuerdo. «No me quejo de nada, siempre traté de dejar todo, siempre fui limitado y lo dije. Mi rol nunca fue ser goleador, me caractericé por defender, correr, poner ganar, tapar», señaló también.

En España jugó en el Sarria, en Liga EBA, en la temporada 2002-03. Allí permaneció dos años con promedios de 14,7 y 16,5. El Breogán le incorporó a su primera plantilla en la 2004-05, pero no dispuso de muchas oportunidades. Tras eso. estuvo cedido en Menorca (LEB).

«No me arrepiento de nada, todo lo que hice y todo lo que me dio el básquet gracias a eso vivo. Mi familia se crió durante 20 años de profesional y vivimos de eso, y recorrimos países jugando gracias al básquet, me hizo amigos y me hizo crecer en una profesión que es hermosa», señaló.

«No me voy vacío, me voy contento».

En cuanto a la familia, Sebastián explicó que lo entendieron. «La mas sufrida es mi hija mas chica, un poco que jugué por ella porque no me vio profesionalmente. Mi hijo si, el nació en España y me vio quizás en mi mejor momento. Mi mujer, desde los 18 años me conoce pero la nena, cuando ayer le conté se le llenaron los ojos de lágrimas», relató contando esa intimidad.

A continuación la nota completa, transmitida en vivo por la Fan Page de Pampadiario.com con Sebastián «Gaita» Castiñeira contando su adiós del básquetbol.

2018. General Pico. La Pampa. Argentina.

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