Judicial

Le dijo a su novia, apuntándole a la cabeza con un revólver «si me denuncias te mato». Ella tiene 15, él 29. Fue condenado

El juez de audiencia de juicio Federico Pellegrino condenó a un hombre de 29 años, como autor material y penalmente responsable del delito de “amenazas simples y amenazas calificadas” , a la pena de un año de prisión de ejecución condicional.

Además le impuso  como reglas de conducta por el término de dos años: fijar domicilio, y en caso de modificarlo avisar previamente al Juez de Ejecución Penal o Fiscal, y someterse al control de la Unidad de abordaje del Ente de políticas socializadoras.  También le ordenó la prohibición de acercamiento al domicilio de la víctima- su ex novia- a un radio no menor de doscientos metros, como así también la prohibición de todo tipo de comunicación y contacto respecto de la misma; abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y estupefacientes y realizar un tratamiento psicológico, previo informe que acredite su necesidad y eficacia -por parte de profesional idóneo en la materia.

El juicio tuvo lugar el 17 de octubre pasado, con la actuación unipersonal del juez Pellegrino, la intervención del fiscal Luciano Rebechi y el defensor oficial Walter Vaccaro.

Con las pruebas incorporadas en el debate, el juez dio por acreditado que el imputado  amenazó en varias oportunidades a quien era su pareja, una menor  de 15 años- diciéndole que si lo denunciaba la iba a matar. También en una oportunidad, le colocó un revólver en su cabeza. Las amenazas fueron en forma personal y telefónica.

En oportunidad de la realización de los alegatos de clausura el fiscal expresó que se encuentra probado el hecho investigado y la autoría del imputado en los mismos, solicitando se lo condene a cumplir la pena de un año de prisión en suspenso, por los delitos de “amenazas simples y amenazas agravadas por el uso de arma”  y que se le impongan reglas de conducta por el término de dos años.

La defensa técnica del imputado por su parte,  solicitó la absolución de su defendido.

Pellegrino expresó en su fallo que “la diferencia de edad entre imputado y víctima, a esa altura de sus vidas, también influyó en cuanto al mayor poder y experiencia que le permitía al imputado lograr la intimidación en la persona de la damnificada”.

Luego agregó que “si bien el arma utilizada a fin de infundir mayor temor en la víctima no se logró secuestrar, la descripción que realizó la joven permite acreditar su existencia y presencia”.

Finalmente el magistrado  expresó en  el fallo que “atento a que la pena solicitada por el representante del Ministerio Público Fiscal resulta coincidente con el mínimo establecido para la figura penal más grave, esa será, en definitiva la pena a aplicar, es decir el monto de un año de prisión, que atento a la carencia de antecedentes condenatorios del imputado, será de ejecución condicional, debiendo sumar la aplicación de las reglas de conductas solicitadas, por el término de dos años”.

2018. General Pico. La Pampa. Argentina.

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