Cultura

“La Aldea, recorriendo todos los caminos”: Lomita Baya, la memoria de los antiguos mares pampeanos

La Pampa es un Viejo Mar, porfió Juan Ricardo Nervi y sin embargo allí estaban los inmensos desiertos del oeste, amontonando piedras sobre las arenas, pródigos en silencio, para desmentirlo. Porfió Nervi, pero allí estaban los jarillales achucharrados por el sol y el viento preñado de arenas, para negarlo. Porfió Nervi, y dijo que usted no conocía el sur si pensaba que es el desierto, que no conocía La Pampa, ni su secreto y sin embargo allí estaban las manadas de guanacos buscando en las huellas del salitral la aguada secreta que calme la sed. La pampa es un viejo mar, insistió y porfió Nervi, tanto que terminó siendo verdad… La Pampa era un viejo mar nomas.

Pero Nervi no ha sido el único que ha dicho que La Pampa es un viejo Mar. Otros han coincidido con él. Así lo hace Noel Sbarra, cuando se refiere a  los ingleses, Haigh y Andrews, que atravesaron La Pampa a uña de caballo, la planicie inacabable. También Domingo Faustino Sarmiento vio tal semejanza “imagen del Mar en la tierra” dijo, en el primer capítulo del Facundo. Y el Jesuita italiano Gervasoni, llamó navegación hecha por tierra, al viaje que realizara por La Pampa en 1729. Como dice Sbarra, las tropas de carretas se entregaban al peligro inédito de la Pampa, como las naves se dan a la inmensidad del mar.

Las Aguas de Puelén.

Puelén es uno de los puntos más alejado en ese mar de locura, tan lejos está que casi  se cuelga de la línea limítrofe que nos separa de Mendoza. Los alrededores son un páramo extenso, salpicado de espinas, sobre un suelo arenoso sembrado de piedras. Para llegar  hay que cruzar la travesía, allí en el antiguo país del Diablo. Pero a pesar de las distancias y la aridez, Puelén es uno de los primeros sitios mencionados e identificados por los viajeros que se atrevieron a internarse tierra adentro, en la dilatada geografía que poblaron primero los pampas y más tarde los belicosos mapuches. Por allí anduvieron Vascocenlos y Luis de la Cruz, cuando todavía éramos una colonia española, Ceballos y los milicos del séptimo de caballería recorrieron las márgenes del colorado, apenas consumada la conquista de la pampa y el Gobernador Diego González, en los albores del siglo XX. Y es que Puelén, guarda el secreto de sus manantiales. Allí hay agua y por eso fue un punto obligado para los viajeros que atravesaban el Desierto. Ese mismo desierto que alguna vez fue un mar.

Arrecifes de Coral.

Se ha repetido, empecinadamente, que la pampa es un viejo mar. Quien cruza los extensos arenales, donde reina el jarillal achaparrado y espinoso del oeste, jamás creería en semejante afirmación y sin embargo allí están las bardas y las lomas de Puelén para confirmarlo, y en ellas millones de piedras, que guardan la memoria de un pretérito mar, que se meció en el seno de la llanura infinita. Las piedras de Puelén tienen en sus entrañas  antiguos caracoles marinos y la sal de las mareas de un mar somero y cálido. Y por si el testimonio de esas piedras no bastara, existe una evidencia única del pasado marino del oeste pampeano: el sitio conocido como Lomita Baya….

Lomita Baya, es un arrecife de coral de unos 65 millones de años de antigüedad. Se trata de una formación marina, que perteneció a un mar conocido como el mar rocarense. Desde hace algunos años el lugar ha sido estudiado por científicos e investigadores de Argentina y de todo el mundo. Se trata de un yacimiento único en el planeta, ya que tiene corales en posición de vida. Un arrecife tropical de esa edad no existe en ninguna otra parte del mundo. Los corales de Lomita Baya pueden verse a simple vista, además hay esponjas, bivalvos y moluscos desperdigados entre las piedras y convertidos ellos mismos en piedras. El arrecife se encuentra en un área de unos 500 metros, aunque los afloramientos del mar rocarense son muy grandes, no solo en la provincia de La Pampa, sino también en otras provincias de la Argentinas, pero lo que hace única a Lomita Baya es  que allí, los corales están en posición de vida.

La Pampa Es Un viejo Mar
En Puelén el agua es un milagro que fluye constantemente desde el interior de la tierra por entre medio de las piedras y de los espinales. Pero a veces el agua toma otras formas para corporizarse, en el oeste. A veces el agua es la memoria de antiguos mares que cubrían aquel desierto. Porfió Juan Ricardo Nervi, y al final le dieron la razón los científicos. Allí en Puelén están los antiguos corales del mar pampeano, dormidos en Lomita Baya, con las piedras preñadas de caracoles y moluscos, el jume hunde sus raíces en resabios de viejas mareas. Porfió Nervi y al final le dieron la razón los puesteros del oeste, que ven en las nubes que navegan por el cielo, antiguos animales de espanto, porfió Nervi y al final le dio la razón Cortez, que le puso música a esa porfía. La pampa es un viejo mar nomas…

Todos los domingos estaremos subiendo contenidos de La Aldea, una productora pampeana que cuenta historias pampeanas. Que lo disfrutes, tanto como nosotros al recibirlo y publicarlo.

2018. General Pico. La Pampa. Argentina.

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